| Poco tienen que ver una araña con un pavo real, hasta que el talento nominativo del ser humano las reúne en el nombre de una especie. Es el caso de la Araña Pavo Real [¡Oh! ¡Qué elocuente!], conocida también como Moratus vilans, la cual cuenta con atributos visuales que la destacan de sus demás compañeras.
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Esta araña cuenta con dos solapas detrás de su cuerpo, las cuales juegan un papel fundamental en su ritual de apareamiento. Para atraer hembras, los machos las desplie-gan mostrando sus efusivos colores brillantes (naranjas, amarillos, ver-des y azules) para llamar la aten-ción.
El Maratus se ha comparado con pavos reales en este sentido. El tercer par de patas se plantea también para la exhibición, mostran-do un cepillo de pelo negro y puntas blancas. Al acercarse a la hembra, el macho vibrará levantando las piernas y la cola, con un baile de lado a lado.
Este atributo contrasta notablemente con la imagen que tenemos de las arañas, marrones y monótonas. Esta es originaria de Australia, y con sólo cuatro milímetros de tamaño, resulta mucho más atractiva a la vista que cualquier tarántula de gran porte.
Estas arañas también pueden saltar, pero las membranas que exhibe no las puede usar para volar, según explicó a la prensa australiana la Australasian Arachnological Society.
En estos arácnidos las hembras son marrones, sin otros colores ni dibujos.
Aquí podemos ver una hembra, que por supuesto es mucho menos llamativa que el macho.
Pero una de las cosas más impresionantes de este artrópodo, es que todos esos detalles que habrá leído en la noticia los lleva en un minúsculo cuerpo, que como podrá observar cabe en una uña del dedo, solo mide 4 mm, y lo puede comprobar en esta imágen.
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