| En nuestra casa podemos contribuir a nuestras plantas con los desechos de cada día
CENIZAS USADAS COMO ABONO
Las cenizas de madera son un buen abono orgánico de liberación rápida, estéril, muy rica en potasio. Son muy útiles en el momento de la floración. Puede verterlas sobre los canteros a razón de una palada por metro cuadrado, removiendo luego la tierra. Evite las acumulaciones que modificarían demasiado la estructura del suelo. Las cenizas de carbón también sirven.
CASCARA DE HUEVO
La cascara lavada y molida resulta ideal para todo tipo de plantas, así como también el agua donde cocinamos huevos para el riego es recomendable.
CAFE
Favorezca el crecimiento y la textura de la tierra de las plantas con los posos del café. No es la cafeína la que se aprovecha, sino todos los productos residuales que constituyen un excelente abono a condición de que se distribuyan con discreción. Una o dos cucharadas por semana son suficientes. Mezcle bien la borra con la tierra, ya que puede pudrirse la superficie. (la yerba mate usada también sirve).
ALGUNOS OTROS DESECHOS QUE NOS SIRVEN
Huesos molidos, hojas, té, restos de verduras, cáscaras de frutas, y todo aquello que pueda descomponerse en corto período de tiempo.
Lo que no sirve son los vidrios, huesos enteros, carne, grasas, plásticos y latas.
Una forma muy utilizada para hacer abono consiste en acumular los desechos en pozos o zanjas. Hay que regar la pila periódicamente para asegurar una buena cantidad de humedad y taparla con algún plástico o chapa para evitar que las lluvias perjudiquen la «fermentación» del preparado.
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