08-09-2009

Insectos
Palomas
Roedores
Murciélagos
Jardín
Notas de Colección
Imágenes
Tecnoplagas
Eventos
telefono

Llamenos al

4551-0712
4553-5285


Corner Pronóstico para 12 días Ajuda
 



 

<<< volver a notas de jardín
inicioboton-menu-laempresaboton-menu-plagasboton-menu-avesboton-menu-tanquesboton-menu-preciosboton-menu-contactenos
Cómo podemos proteger las plantas del frío
productos-para-palomas



lampara-insectos



cipermetrina-quick-killer 
red-tanza


Se acerca el frío intenso y nuestras plantas o jardín pueden sufrir algunos daños. Pese a que las bajas temperaturas no son del todo perjudiciales, ya que eliminan la propagación de ciertos insectos, es necesario tomar algunas precauciones para que nuestro espacio verde no resulte dañado. A continuación, te explicamos algunas técnicas aplicables a la amplia variedad de especies, desde el forraje hasta el invernadero, y algunos consejos que te ayudarán a superar sin consecuencias esta estación.

Plantas exteriores

La primera precaución que deberás tener sobre tus plantas de exterior ante la posible entrada del frío es colocar las que tengas en macetas en lugares más resguardados al amparo del viento, aunque fuera de lugares hundidos donde normalmente se suelen producir las heladas. En estos sitios el aire se queda embolsado y no puede escapar. Un lugar elevado y, al mismo tiempo, protegido del viento será el más adecuado.

Intenta también colocar las plantas de tu terraza en el lugar más soleado de la misma, todas ellas bien agrupadas para que puedan ser tapadas por la noche con un plástico, que luego quitarás durante el día.

Si cuentas con plantas exteriores exóticas, lo mejor es trasladarlas al interior. No están acostumbradas al frío y podrían no superar un invierno duro.

En el caso de las plantas exteriores en grandes contenedores o plantadas en el suelo, deberás prestar especial atención a sus raíces. Éstas no deberán helarse y para ello te recomendamos utilizar la técnica del acolchado, que consiste en cubrir el suelo con una capa de entre cuatro dedos a un palmo de algún material aislante como la corteza de pino, la paja u hojas de árboles. Una labor que deberás realizar antes de que el suelo ya se encuentre helado.

Otra técnica para resguardar las plantas de maceta del frío es el forraje. Puedes forrar la maceta con tela, plástico de burbujas o fibra de coco que encontrarás en los viveros. Si no dispones de estos materiales, puedes colocar las macetas dentro de otras más grandes y rellenar el espacio hueco con paja. Las hojas y las flores pueden protegerse con plásticos colocados sobre unos soportes sin que las toquen.

planta_frio planta_protegida

Los cuidados para los más resistentes

Cuando aparecen circunstancias especiales anunciadas por los meteorólogos que indican grandes descensos de temperaturas, deberás proteger incluso las plantas acostumbradas a resistir temperaturas habitualmente bajas.

Así, para proteger los arbustos podrás utilizar estructuras realizadas con alambres y cubrirlas con paja, cañas, etc. Una forma muy práctica es cubrirlas con plástico de burbujas que puede quitarse fácilmente durante las horas que no haga tanto frío para que les dé la luz.

En el mercado encontrarás diversos artilugios destinados a colocar las plantas en su interior durante los meses más fríos. Entre éstos, las cajoneras de madera y aluminio cubiertas de cristal, que dejan pasar la luz y el calor del sol en las horas diurnas.

También existen las campanas de vidrio, para recubrir las especies más pequeñas. Tanto unas como otras pueden ser cubiertas con mantas o ropas de tela gruesa durante la noche para evitar que se hielen.

Los árboles son más difíciles de cubrir con estas estructuras. Una de las mejores técnicas es que éstos dispongan de suficiente agua en el suelo y que ésta no se encuentre helada. De hecho, regar bien los arbustos o árboles en otoño es una manera de que dispongan de humedad en inviernos muy secos. Luego deberás acolchar el suelo con paja para evitar que la humedad de la tierra se congele. Para proteger las ramas pon entre ellas paja o helechos.

Si este sistema te resulta complejo, puedes optar por plantar los árboles junto a muros de manera que se hagan crecer teniendo el muro como guía. Luego se tapa con un toldo de malla que se hace correr sobre unas guías sin que toquen a las ramas.

Esta técnica la puedes utilizar para los árboles frutales de tu jardín. Pero deberás tener especial atención con los cítricos, ya que sus frutos y brotes tiernos pueden sufrir daños irreparables cuando la temperatura desciende de los -3ºC. Para evitar estos problemas, es mejor plantarlos en grandes contenedores que pueden transportarse al interior.

Otras técnicas

Otras especies requieren de técnicas diferentes, como la de los rosales. Los protegerás del frío excavando una zanja en un lado del rosal que supere en profundidad un par de palmos la altura del rosal puesto de lado sobre la zanja. Se tiende la planta en la zanja y se cubre de paja después de sujetar las ramas a una estaca para que no se levanten. Luego se cubre la paja con tierra.

Las verduras y hortalizas pueden cubrirse con papel de periódico, formando un túnel sobre ellas y colocando las hojas de los periódicos transversalmente y con las puntas enterradas en tierra.

Para proteger las palmeras se pueden rodear con un cañizo bien atado.

Finalmente, si no quieres que los bulbos se congelen, desentiérralos y, después de quitarles las hojas y limpiarlos, mételos en una bolsa y guardarlos en un lugar fresco donde no se puedan helar.

El invernadero
Es el mejor aliado contra el frío y evita que éste acabe con las especies de nuestro jardín e incluso con las semillas.

Existen diferentes tipos de invernaderos o cobertizos, y deberás elegirlo según tus necesidades. Actualmente en el mercado hay equipos prefabricados adaptables a las especies que requieren más cuidados. También encontrarás estructuras de acero galvanizado y aluminio, muy fáciles de montar e ideales para cualquier tipo de planta.

Lo único que debes tener en cuenta a la hora de montar tu invernadero es dónde lo haces. El mejor lugar es un espacio resguardado de las corrientes de aire. Recuerda que la cobertura del invernadero puede ser de vidrio, que es más diáfano, pero quizá optes por una de plástico, más cómoda de instalar y más resistente.

Respecto al interior, recuerda ventilarlo diariamente. También deberás controlar la humedad con termómetros e higrómetros, evitando así que tus plantas se deterioren o sufran.

Si no puedes construir un invernadero, la mejor alternativa son los muros de piedra oscura. Son recolectores de luz y, por tanto, acumulan el calor durante el día y lo mantienen y distribuyen por la noche. Apunta el consejo.

Y para las de casa...
Tus plantas de interior también sienten algo el frío, así que no las riegues con agua fría y hazlo con menor frecuencia que durante el resto del año. Además, no dejes que el agua toque la planta al regarla, utiliza un recipiente con agua tibia.

Eso sí, recuerda que si cuentas con calefacción, el riego puede hacerse más necesario, puesto que la temperatura interior será más elevada.

Aplicando estos consejos, conseguirás mantener tu jardín o tus plantas en perfecto estado. Dedica algo de tu tiempo a prevenir tu rincón verde de heladas y frío y recogerás los frutos la próxima estación.

Subir