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Fumigadora Continente realizó un trabajo en este departamento y en el taparrollos de la cortina de enrrollar encontraron más de 80 murciélagos, los técnicos fueron retirándolos uno a uno y luego colocaron bloqueadores para impedir que en el futuro ingresaran desde el exterior.

LOS MURCIELAGOS Y LA SALUD PUBLICA

En estos artículos se analiza la importancia que tiene el estudio de los murciélagos para la salud pública. Se tratan los problemas relativos a la asociación de los murciélagos y sus ectoparásitos y sus habitat, con agentes patógenos tales como los virus, rickettsias, bacterias, espiroquetas, leptospiras, hongos, protozoos, y helmintos. Se pone de relieve la importancia que para la salud pública que tiene la intervención de los murciélagos como transmisores o reservorios de rabia, arbovirus y el hongo patógeno Histoplasma capsulatum. Se analizan los efectos benéficos y nocivos que los murciélagos domésticos (urbanos) pueden tener para el hombre, indicándose determinadas medidas de control.

El orden de los quirópteros constituye el grupo de mamíferos que recientemente ha alcanzado más prominencia como reservorio de zoonosis: las enfermedades de los animales transmitidas por vía natural entre los animales vertebrados y el hombre. Si bien el hombre y los animales son infectados por las mismas enfermedades, ya en 1931 los beneficios positivos que los murciélagos representaban para el ser humano se creían superiores a los negativos.

En los primeros años del siglo, los murciélagos se consideraban de suma importancia para el hombre debido al gran número de insectos que consumían. En una época en que la malaria estaba tan extendida, se llegó incluso a sugerir la conveniencia de criar murciélagos por medios artificiales de laboratorio y, luego, darles suelta para reducir las poblaciones de mosquitos. Sin embargo, no existía prueba alguna indicadora de que los murciélagos desempeñaran una función tan importante en el control de estos insectos Los murciélagos tropicales nectarívoros son indudablemente beneficiosos como polinizadores, y determinadas especies frugívoras propagan, mediante la diseminación de semillas, un determinado número de árboles importantes desde el punto de vista económico.

No obstante, algunos murciélagos frugívoros, como el gran murciélago jamaiquino de la fruta (Artibeus jarnaicensis),
abundante en Puerto Rico, tienen hábitos de alimentación ruinosos, dañan una gran variedad de frutos silvestres y de cultivo, y contaminan los alimentos humanos con sus excrementos. Los murciélagos antropofílicos, como los de cola libre, de los géneros Tadarida y Molossus, ensucian los edificios, por dentro y por fuera, con sus excre- mentos y orina. El murciélago vampiro (Desmodus rotundus), se alimentaba de sangre de animales silvestres antes de la llegada del hombre al Hemisferio Occidental, pero ahora se nutre más fácilmente de ganado y aves domésticas. Al propio tiempo que se reconocían los efectos beneficiosos de los murciélagos, estos animales se conside- raban como huéspedes de gran número de ectoparásitos (ácaros, garrapatas, pulgas y moscas parasitarias) y como posibles vectores de enfermedades
humanas. En numerosas especies de murciélagos infectados por vía natural se han descubierto en la actualidad agentes
patógenos del ser humano, tales como hongos, plasmodios, leptospíras, tripanosomas, leishmanias y virus de la rabia, fiebre amarilla, dengue, fiebre Q, encefalitis de San Luis y encefalitis transmitida por garrapatas y virus de Mengo. A causa de la intervención de los murciélagos en la transmisión de un gran número de enfermedades del hombre, en el presente informe se hace un breve resumen de los hallazgos y evaluaciones actuales reIafivos a la función del murciélago en la epidemiología de estas enfermedades en general.

El orden de los quirópteros se compone de dos subórdenes: el de los macroquirópteros, principalmente frugívoros, limitados al viejo mundo, y el de los microquirópteros, distribuidos extensamente y con algunos géneros cosmopolitas (Myotis, Eptesicus y Tadarida). Los dos subórdenes comprenden entre ambos 17 familias, cerca de 2.50 géneros y más de 2,000 especies y subespecies. Los murciélagos se encuentran en la mayoría de las regiones de fauna abundante, varían mucho de tamaño y sus hábitos de alimentación son diversos. Pueden ser piscívoros (peces), frugívoros (fruta), nectarívoros (néctar y polen), carnívoros (carne), hematófagos (sangre), e insectívoros (insectos), o bien tener hábitos de alimentación combinados por ejemplo: frugicarnívoros (fruta y carne), fruginectívoros (fruta, néctar y polen), etc. Unos viven en colonias numerosísimas en cuevas o edificios; otros son solitarios o se hallan en pequeño número en los árboles u otros lugares naturales. Determinadas especies emigran y pueden trasladarse varios cientos de millas a través de océanos o continentes para evitar las condiciones adversas del invierno, mientras que otros hacen la hibernación durante el tiempo frío. Este grupo de mamíferos, morfológica y ecológicamente tan distintos, es interesante desde muchos puntos de vista, y si bien la fauna de murciélagos es limitada en nuestro país, si se la compara con la de las islas mayores de las Antillas, es preciso llamar la atención de médicos y trabajadores de salud pública acerca de la importancia que el grupo tiene desde el punto de vista de la salud pública.